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jueves, 28 de mayo de 2009

El museo subacuático más famoso del mundo... ¡Está en México!







Con una inversión de 350 mil dólares, las aguas de Cancún alojan a esta galería que cuenta con obras de Jason deCaires Taylor
Por: Lidia Arista | 2010-06-27 | 19:30





Testigo silencioso de un mundo paralelo al nuestro, el Caribe mexicano cuenta con   inmensas esculturas que descansarán sumergidas en él y que aparecen como parte de la colección de un museo único en su especie y el más grande del mundo.
El Museo Escultórico Subacuático de Cancún abrió sus puertas en noviembre de 2009. Está ubicado en el Parque Nacional Marino, en la costa occidental de Isla Mujeres, aproximadamente a 20 minutos en ferry desde Cancún. Para conocer más sobre esta galería, el sitio 
Thewondrous.com recopiló algunas imágenes acuáticas.
Este sitio se ideó para proteger los arrecifes naturales; así como para ofrecer a los más de 750 mil visitantes anuales, quienes hacen 
snorkel y buceo, otra opción de interés bajo el agua.



El proyecto se inició con tres figuras del escultor británico Jason de Caires Taylor, quien cuenta con más de catorce años de experiencia en submarinismo en diferentes países, y que realizó sus primeras esculturas sumergibles en mayo de 2006, en Moliniere Bay, Grenada. Se espera que para el 2011 se sumerjan un total de 400 obras más.
La primera de las obras lleva el nombre del "Coleccionista de los sueños perdidos" (imagen inferior de 2 x 2 x 1.5 m). Muestra a un hombre que aparece ordenando su colección de botellas, las cuales contienen mensajes de diferentes comunidades de todo el mundo. "Es como una cápsula del tiempo, un coleccionista de sueños, temores y pensamientos de cómo vivimos y cómo evolucionamos", aclara el artista.





Para la construcción de esta galería acuática, se requirió una inversión de aproximadamente 350 mil dólares, impulsado por el ministerio de Medio Ambiente de México y la Asociación de Náuticos de Cancún.


  
"La jardinera de la esperanza" (abajo en la imagen) mide 1 x 2.4 x 1.8 m. Representa a una joven mexicana reposando pensativa y optimista sobre los escalones de un patio, junto a varias macetas. El concepto de esta pieza expresa esperanza y, en palabras de su creador, "muestra cómo ella decide tener una relación con el medio ambiente".




Las esculturas fueron construidas con hormigón de PH neutro que permitirán que algas y pequeños invertebrados florezcan. Cada obra de arte será montada sobre una base de cuatro metros cuadrados e instalada en galerías temáticas, dedicadas a la conservación ecológica.



Esta obra se llama "Hombre en llamas" (2.1 x 1.5 m) fue creada a imagen y semejanza de un pescador local llamado Joaquín. "Con él traté de sugerir que vivimos un tiempo prestado porque realmente nos estamos ‘quemando' sin darnos cuenta de la situación ambiental en la que vivimos, como consecuencia de nuestras acciones hacia el planeta. En esta escultura utilicé además coral de fuego que, en seis meses, la cubrirá completamente", dice Taylor.



Los precios. En Nizuc y "La Carbonera", los visitantes pagarán 40 dólares por ver con equipos desnorkel las creaciones artísticas, mientras que en "Aristos" y Manchones, donde el agua tiene diez metros de profundidad, será necesario pagar 90 dólares para bucear con tanque de oxígeno, en caso de ser principiante; o 50 dólares si ya se tiene experiencia.

El museo está organizado en varias salas dedicadas a diferentes conceptos artísticos. Nombres de artistas internacionales como Botero y también artistas mexicanos están siendo considerados para invitarlos a participar con exhibiciones temporales o permanentes.

Mientras tanto, la segunda etapa avanza a toda máquina con la sala "La evolución silenciosa", que pesará setenta toneladas, ocupará 150 metros cuadrados y será la de mayor tamaño con cuatrocientas esculturas, de las cuales quince ya están listas. El relato de las esculturas comienza con la civilización maya, la Conquista, la Independencia y después la Revolución hasta la época contemporánea.
En el año 2011 se dará comienzo a la tercera y última fase con el lanzamiento de una fundación. Taylor, como director creativo del museo, comenta: "Además, queremos agregar más colecciones; bajar diferentes obras de pintores y posiblemente realizar también eventos en vivo como instalaciones de luces, conciertos submarinos, orquestas sinfónicas...".